Los conflictos en el
mundo en 2013 provocaron el mayor desplazamiento de comunidades religiosas en
la historia reciente, informó ayer el Gobierno de Estados Unidos y destacó que
el año pasado millones de personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares.
«En casi todos los
rincones del mundo, millones de cristianos, musulmanes, hindúes y otros
representantes de creencias fueron obligados a abandonar sus hogares a causa de
sus creencias religiosas», señaló el informe anual estadounidense sobre
libertad religiosa en el mundo. «Por miedo o por la fuerza, barrios
enteros se están vaciando de residentes».
Desde Medio Oriente a
Asia y en algunos lugares de África y Europa hay «comunidades que
desaparecen de sus hogares tradicionales e históricos y se dispersan por el
mundo. En las zonas de conflicto en particular, estos desplazamientos masivos
se han convertido en una norma perniciosa».
El informe de 2013,
preparado por el Departamento de Estado, destaca el caso de Siria, donde
advierte que luego de tres años de guerra civil contra el presidente Bashar
Asad «la presencia cristiana se está convirtiendo en la sombra de sí
misma».
«En la ciudad de
Homs, los cristianos son ahora solamente unos 1.000 de los aproximadamente
160.000 que residían allí antes del conflicto», se indica.
Largo camino.
«Cuando el 75% de la
población mundial todavía vive en países que no respetan las libertades
religiosas, déjenme decirles, tenemos un largo camino por delante», dijo
el secretario de Estado, John Kerry, al presentar el documento.
«En todas partes del
mundo los individuos son víctimas de discriminación, violencia y agresiones
(…) simplemente por ejercer su fe», dice el estudio.
Este fenómeno se aprecia
incluso en Europa, según el informe. La discriminación se hace patente en
Francia, donde los actos contra musulmanes aumentaron un 11,3% en 2013, según
cifras de esa comunidad en el país que son citadas por Estados Unidos.
Por otra parte, los actos
antisemitas aumentaron en 2012 -último dato disponible- un 58%, según la
comunidad judía.